• Una droga más fuerte que la Cocaína

    Una droga más fuerte que la Cocaína

    Una vez pasada ya la cuesta de Enero, toca ya ponerse las pilas y empezar a hacer bien las comidas diarias y el ejercicio. Ya no valen excusas, ya pasó el mes en que todo nos cuesta, encontramos excusas para todo y en el que vamos empalmando comilona tras comilona.
    La “Operación Bikini” empieza este mes, la pérdida de tejido adiposo es lenta y progresiva y por ello, para tener el peso deseado y el cuerpo a punto para los meses de verano, hay que empezar YA!

    Es muy importante tener una rutina de Actividad Física adecuada para saber qué hacer y lograr nuestros objetivos en el tiempo programado. Muchas veces se llega a casa cansado del trabajo y por las tardes ya no apetece salir a correr o ir al gimnasio, y este mal hábito va haciéndose cada vez más fuerte hasta que ya a pasado el primer mes del año sin recuperar el peso que se tenía antes de las Navidades.

    Navidades que nos han puesto entre 2 y 3 kilos de más en los casos más leves, y gran parte de la culpa la tiene una droga más adictiva que la cocaína, el Azúcar.

    dulces

    Los Hidratos de Carbono se encuentran en alimentos cuya función principal en el organismo es energética, ya que un gramo aporta 4 kcal. Cuando consumimos Hidratos de Carbono, el cuerpo los hidroliza hasta conseguir moléculas más pequeñas para poder absorberlas. Esta molécula es la glucosa.
    En los alimentos, la glucosa se encuentra de forma simple y combinada, formando estructuras más complejas, como en los cereales, las patatas, las pastas, las harinas,… alimentos cuyas glucosas, al ser absorbidas van pasando en sangre poco a poco. Estos son los alimentos especializados para otorgar al cuerpo la energía necesaria.
    Pero existen alimentos en los que la glucosa se encuentra en su forma más simple, y con estos alimentos hay que tener mucho cuidado, ya que se trata del azúcar característico de los alimentos dulces (bollería, bebidas refrescantes, caramelos, confituras, chocolates y derivados,…).

    A la vista de su composición, los azúcares de rápida absorción, solamente aportan energía, y como no aportan ningún otro nutriente, se dice que aportan calorías vacías. Hay que tenerlo muy en cuenta al elaborar una dieta, ya que si abunda este alimento, podemos aportar un elevado contenido en calorías de energía con los riesgos de aparición de sobrepeso y obesidad.

    Cuando se consume azúcar, la glucosa es absorbida rápidamente por la sangre, y nos sentimos animados. Es un estímulo veloz, sin embargo, a este impulso energético le sigue una depresión cuando baja el nivel de glucosa sanguínea. Estamos inquietos, cansados, necesitamos hacer un esfuerzo para movernos o incluso pensar. Podemos estar irritables, muy nerviosos, alterados, hasta que se eleve de nuevo el nivel de glucosa, hasta su siguiente consumición. Si a todo esto se le añade la falta de Actividad Física, la rueda se va haciendo más y más grande cada semana que pasa.

    ¡YA! ¡STOP! ¡¡Hay que decir BASTA!! Hay que empezar ya este mes a hacer las cosas bien. Empecemos por deshacernos del azúcar en nuestras comidas, en nuestros snacks, y lo combinamos con 30 minutos al día de paseo rápido para empezar a movilizar el cuerpo, hay que empezar a sudar y a quemar calorías.

    El azúcar ES UNA DROGA, quizá no altere la conciencia de una manera obvia e inmediata como el alcohol o las pastillas, pero produce cambios en el estado físico, emocional, mental y espiritual. Y como cualquier otra adicción, es devastadora en esos cuatro niveles. Si continuamos tomando azúcar, una nueva crisis doble empieza y se irán acumulando otra vez, y no lo podemos volver a permitir.

    El azúcar se ha convertido en el mayor contaminante de nuestras comidas, hace que el cuerpo libere cantidades masivas de insulina… ¡Haciendo que tu cuerpo entre en modo de almacenamiento de grasa!

    adicción azúcar

    Por esto, hay que empezar paso por paso para superar la adicción:

    1. No vayas al supermercado con el estómago vacío, pues la ansiedad será mayor y se tendrán más tentaciones. En casa hay que evitar tener alimentos que contengan azúcares para no caer en tentaciones, y sí tener los alimentos que hay que consumir para ir realizando las comidas adecuadamente.

    2. Comer cada 3 horas ayuda muchísimo a ir superando las ansiedades. El hecho de realizar dos pequeños snacks, a media mañana y a media tarde, evita llegar a la comida y a la cena con mucha hambre y mucha ansiedad por comer algo rápido. En la mayoría de los casos, se suele picar antes de hacer la cena, frutos secos, quesos, snacks de patata… Importantísimo controlar estas etapas de ansiedad con los snacks saludables adecuados.

    3. Importante aumentar la proteína de la dieta a valores adecuados y personalizados según cada persona. Esto ayudará a evitar que se dispare la insulina en sangre al consumir menos hidratos de carbono de absorción rápida, los azúcares, y disminuirá mucho la ansiedad por el dulce durante el día. Añadir un poco de proteína en cada comida será la clave.

    4. Por último, para ayudar a movilizar correctamente las vías energéticas del cuerpo, se recomienda el ejercicio aeróbico progresivo de media/larga duración, para ayudar a controlar los valores de azúcar en sangre al mismo tiempo que se están quemando calorías para ir ajustando el peso corporal. 30 minutos al día de paseo rápido o de carrera será el punto de partida para empezar a deshacer la rueda de la vagancia de las Navidades.

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